Aunque la hallarás desprendida
tapizando valles y montes,
la arena, cuando es bien unida,
da forma a las grandes naciones.
A veces en sal cristalina,
mas otras de oscuro alborote.
Aunque es por partícula fina
que es el de arena su nombre.
Acuna en su seno a la vida
que es flora, de verde derroche…
mas siempre dejando cabida
a tumbas cavadas de noche.
El tiempo la usó de medida
en alegóricos relojes:
lo que antes arena sería
arena será… ¡Como el hombre!
Son de ésta materia tan fina
compacta en duros mazacotes
castillos de piedras erguidas
para proteger a señores.
Aunque se haga una montaña
de un pequeño grano de arena.
Lo uno per se ya es montaña;
lo otro per se sigue arena.
Y cuando las lluvias emanan
de una caudalosa tormenta
colman el polvo y lo embarran
más no deja de ser lo que era.
Dúctiles arcillas mojadas
modeladas por tus quimeras
se secan y al ser golpeadas
vuelven a su estado de tierra.
Arenas apagan los fuegos
que dejan otra gris que queda.
Arena es todo, antes y luego.
Y luego del antes… ¡Arena!