La cara y la cruz: la persona que deja y la que es dejada
Habla la persona que deja
¿De que manera se dice
lo que te voy a decir?
Si sólo te puede herir…
¡Da igual cómo lo matice!
¡Mereces sinceridad!
Pues fue lo que tú me diste
el día que estaba triste
y amarga en mi soledad;
y tu y tu mirada firme
vinieron a sonreírme
para mis labios besar.
Lo que por ti siento hoy
ya no es lo que antes sentía…
Lo siento… No es culpa mía…
Es falso amor si lo doy.
Me siento triste y perdida
y ahora no sé a donde voy;
mas formarás de por vida
gran parte de lo que soy.
Habla la persona que es dejada
¿Como puede ser? ¡Vida mía!
¿Como puede ser? ¡Mi tesoro!
Mi amor funcionó noche y día…
¿Cómo el tuyo lo hizo tan poco?
Tan hondo es lo que yo sentía
que confundí el ‘yo’ con ‘nosotros’.
¡Tal modo en que yo te quería
no será alcanzado por otros!
¡Vamos a darnos
otra ocasión!
Con nuestros labios…
¡Tórrida unión!
Dame tu mano;
yo mi pasión.
Nudo de brazos
¡Por nuestro amor!
Habla la persona que deja
Lo siento en mi alma partida;
lo siento en todos sus trozos;
lo siento por los destrozos
que hago en la tuya dolida.
Y aunque mi cuerpo me pida
darle sofoco a tu pena
con una última cena
de los manjares del sexo
sería un acto inconexo
con la pretérita escena.
No me supliques… No llores.
No pierdas la compostura.
Toda lesión se sutura
y hasta en lo gris hay colores.
Haz que tu vida futura
se yerga de tus dolores…
Y olvida nuestra aventura
abriéndote a otras mejores.
Habla la persona que es dejada
¿Y todos esos momentos
que por los dos compartidos
fraguaron los sentimientos
de enamorados perdidos?
Nuestros gemidos y alientos,
de nuestro amor alaridos…
¿Son solo algunos de cientos
que irán a dar al olvido?
Poco te he significado
si sin luchar te me has ido.
¡Yo nunca he despedido
a quien valoro a mi lado!
Dudo que me hayas querido
si ahora me dejas, usado.
¡Es como amor no vivido
un gran amor olvidado!
Habla la persona que deja
Es burdo
chantaje
emocional.
Absurdo
montaje
convencional.
Tu ira y
tu enfado
no devolverán
mi vida a
tu lado.
¡Nos distanciará!
No imputes
tus males
a mi maldad:
no busques
culpables
donde no hay.
Habla la persona que es dejada
Mi más profunda disculpa
por mis últimas palabras.
Son solo cosas que pasan…
¡No tienes ninguna culpa!
Vive tu vida ¡Disfruta!
Embriágate de sus gozos
que yo saldré de este pozo
en el que mi alma se enluta.
Yo solo quiero que seas
lo que te pida tu ser.
Cualquier decisión que emprendas
sin duda la aceptaré.
Pero…
Quiero que sepas…
Que te querré erre que erre… ¡Erré!