La cara: el perdón
Oir a una persona arrepentida.
Creer que lo que dice es convincente.
Mirar desde los ojos que me miran.
Sentir que late un corazón que siente.
Mirar temblequear una mejilla
bañada con un llanto emergente.
Tocándose su pecho con barbilla.
Dejando de mostrar al Sol su frente.
No existe alternativa más sencilla:
dejar para el pasado la rencilla;
dejar paso al perdón en el presente.
La cruz: la venganza
Derrota mal llevada.
Victoria quimeresca.
Justiciera grotesca.
Partida mal ganada.
Violencia continuada.
Conducta bufonesca.
Mejor sírvase fresca
con jarro de agua helada.
¡Así es la venganza!
Delirio de grandeza.
Orgullo amenazado.
Un ego exagerado.
Respeto por su alteza.
Indicio de bajeza.
Pagar con lo pagado.
Dar trono al destronado.
Ausencia de entereza.
¡Así es el venganza!
Violar a la templanza.
Casarse con la inquina.
Sentir ser quien culmina.
Pesar en la balanza.
Es donde el odio alcanza.
La sonrisa mezquina.
La corona de espina.
Por la espalda una lanza.
¡Así es la venganza!