No tiene ningún sentido

Salir desvestido a la calle… ¡Gritar!
Llamar la atención de los más comedidos,
sentir la atracción de los más desmedidos;
subirme a las aguar de un charco… ¡Saltar!
Ponerme borracho en la barra de un bar.
Perder la noción del pasar de las horas
saltar a una zarza buscando las moras.
Curar las heridas y vuelta a empezar.

Todo eso no tiene ningún sentido…
¡Ni se lo voy a buscar!

Jugarme la vida a los dados… ¡Perder!
Pegarme un guantazo sin ningún motivo
diciendo que lo hago por sentirme vivo.
Retarme a mi mismo a un partido… ¡Vencer!
Ponerme en mi barba un mechero y prender.
Montar autobuses subido en el techo.
Pasar cinco años cursando Derecho
para ser el letrado de Lucifer.

Todo eso no tiene ningún sentido…
¡Ni se lo voy a buscar!

Saltar desde un cuarto riendo… ¡Morir!
Jugar a los dardos y hacer de diana.
Quemarme ante el Sol por tapar mi persiana.
Clavarme dos clavos andando… ¡Gemir!
Seguir caminando… ¡No se a dónde ir!
Reír conduciendo por dobles sentidos.
Gozar festejar mis billetes perdidos
cuando el Estado envía su apercibir.

Todo eso no tiene ningún sentido…
¡Ni se lo voy a buscar!

Dejar de sonar el concierto… ¡Danzar!
No decir nada pareciendo elocuente.
Beber mucha agua de una seca fuente.
Quedarme sin voz por la fiesta… ¡Cantar!
Creerme el constructo de mi alucinar.
Cruzar a nado un caudal cuando hay puente.
Mostrar seriedad a un mirar sonriente.
Reir seriamente ante un serio mirar.

Todo eso no tiene ningún sentido…
¡Ni se lo voy a buscar!

Sacar un papel que está en blanco… ¡Leer!
Estar achantado y hacerme el valiente.
Mostrarme asocial con conductas hirientes.
Estar ampliamente embriagado… ¡Beber!
Ser un adulto y… ¡Tener que crecer!
Volver a venir cuando ya me he ido.
Fingir entender cuando no he comprendido.
Haber comprendido donde no hay que entender.

Todo eso no tiene ningún sentido…
¡Ni se lo voy a buscar!