Te llevaba tanto tiempo deseando…
ensoñando noche y día que me piensas…
¡Que el desliz de nuestras lenguas en contacto
justifica tantos años de paciencia!
Tantas horas te estudiado… ¡Eres mi ciencia!
¡Y hoy te beso y me abrigo con tus brazos!
Más de pronto recupero la consciencia
y despierto de mi sueño con desgarro.
Es la dura realidad… ¡Que se impone!